energia

¿Qué ventajas tiene el aislamiento térmico?

Las principales ventajas que desde el punto de vista técnico y económico se disfrutan desde el primer momento de la instalación de aislamiento térmico son:

Ahorro económico. Disminuye el consumo de energía tanto para mantener la vivienda caliente en invierno como para refrescarse en verano ya que se consigue una mejor temperatura de bienestar ahorrando el número de horas al año de funcionamiento de calefacción o aire acondicionado.

Confort térmico:Los materiales aislantes evitan, por ejemplo, que las paredes y las ventanas estén frías en invierno, por lo que la temperatura que los ocupantes del espacio perciben resulta mucho más agradable y uniforme aunque la calefacción no esté muy alta.

Reduce la inversión. Si se mejora el aislamiento térmico, se puede instalar menos potencia de calefacción o de refrigeración.

Desaparecen los fenómenos de condensación. Con esto se evita la humedad tanto a les paredes como en las ventanas, lo que ayuda a disminuir la sensación de frío en invierno.

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¿Qué es el confort térmico?

El hombre siempre ha deseado crear un ambiente térmico cómodo. Esto se refleja en la arquitectura tradicional de todo el mundo, desde la historia antigua hasta el presente. Actualmente, la creación de un ambiente térmico cómodo es uno de los parámetros más importantes que se consideran cuando se proyectan edificios.

Pero ¿Qué es exactamente el confort térmico? La norma ISO 7730 lo define como “aquella condición mental que expresa satisfacción con el ambiente térmico”. Esta definición puede satisfacer a la mayoría de la gente, pero también es una definición que no es fácil de convertir en parámetros físicos.

La complejidad de la evaluación del confort térmico se puede ilustrar con un ejemplo: Un día de invierno frío y soleado, una persona vestida normal puede descansar en una habitación con calefacción, al tiempo que otra persona con ropa ligera puede estar haciendo deporte en el exterior. Ambas personas pueden sentirse cómodas aunque se encuentren en ambientes térmicos totalmente diferentes. Esto nos recuerda que el confort térmico depende de muchos parámetros físicos, en vez de solo uno, como por ejemplo la temperatura.

El confort térmico debe ser considerado conjuntamente con otros factores, como la calidad del aire, niveles de luz y ruido, cuando se evalúa nuestro ambiente de trabajo o doméstico. Si nosotros sentimos que el entorno de trabajo diario no es satisfactorio, nuestro rendimiento laboral disminuirá inevitablemente. Por ello, el confort térmico tiene un gran impacto en nuestra eficacia laboral.